
La publicación de ambas novelas busca ser un aporte en la recuperación del patrimonio literario de obras que —por la distancia epocal— se han borrado de la escena literaria pero que pueden ser resignificadas por los/as lectores/as del siglo XXI.
Con el fin de ampliar la colección de narrativa Ghirlanda de Vísceras Editorial, el sello reeditará las novelas nacionales El socio de Jenaro Prieto y Don Guillermo de José Victorino Lastarria, a través de un proyecto financiado por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Patrimonios, convocatoria 2022.
En 1928 se publicó la novela El Socio del escritor nacional, Jenaro Prieto. De ahí en adelante su éxito no solo sería agotar ejemplares y múltiples traducciones, sino que además posicionarse hasta el día de hoy como uno de los textos más paradigmáticos dentro de la literatura nacional. La historia, protagonizada por Julián Pardo, un hombre cansado de la vida, corredor de propiedades, acostumbrado a ver el éxito de los demás, mientras se hunde en una crisis económica, se debate entre sus anhelos y lo que debe hacer para conseguirlos, siempre limitado por sus constantes inseguridades. Es en esta vorágine en donde decide explorar la figura que siempre arruina sus planes, el famoso “socio” al que todos culpabilizan cuando desean esquivar algún tipo de responsabilidad o compromiso. Pero “el socio” de Pardo, Mr. Walter Davis, un hombre sabio, con altura de miras y exitoso, tiene sus propios anhelos, los que quedarán demostrados con el correr de los acontecimientos, dejando a Pardo atrapado a la sombra de su creación. María José Veloz, editora del sello, comentó que “este 2022, al cumplirse 94 años de esa primera edición, nos propusimos reeditarla para que llegue a nuevos lectores que puedan valorarla y resignificar esta obra magistral de las letras nacionales”.
Don Guillermo, de José Victorino Lastarria fue publicada por primera vez en 1860. Ya con 162 años a cuestas, la elección del título para integrar a la colección este 2022 se debe a que se trata de una novela escrita en clave de alegoría que “dialoga muy bien con los procesos que estamos viviendo como sociedad, especialmente ad portas de una nueva constitución. Esperamos que las palabras de Lastarria lleguen a nuevos lectores que puedan valorar este viaje al país de Espelunco, las críticas que se hacen a problemas aún vigentes y que los lectores se mantengan atentos para no dejarse imbunchar”, expresó la editora Paulina Cofré.
Y es que la obra comienza con el relato de la peregrinación de Guillermo Livingston, ciudadano inglés, quien por casi veinte años se traslada desde las ciudades de Valparaíso y Santiago. ¿Por qué? Es la pregunta que comienza a inquietar a un narrador que no descansará hasta averiguar todos los pormenores que rodean al misterioso don Guillermo, hasta dar con el recuerdo de un viaje hacia el país de Espelunco, anagrama de «pelucones» y denominación con la que eran conocidos los aristócratas conservadores durante la primera parte del siglo XIX. Al país de Espelunco se ingresa por la Cueva del Chivato y es el lugar en donde todas las nuevas ideas y los valores como la Libertad y Justicia se manipulan con fines truculentos. Sus habitantes son imbunchados, lo que les impide ver, oír y hablar. En ese estado infame, los imbunches siguen viviendo y buscan jóvenes a los que llevar por el mismo camino. Espelunco es un submundo en el que ideas como la libertad y la justicia se muestran trastocadas y priman ideologías arcaicas con el fin de seguir engañando a quienes están fuera de la cueva. Pero don Guillermo encuentra apoyo y compañerismo en Lucero, quien le anima a salir de allí y ayudar a quienes están afuera. En una suerte de pacto, Don Guillermo camina y camina, buscando una señal, la expiación y quién sabe qué otras cosas, tras todo lo que vio y vivió en la Cueva del Chivato. Una cosa es segura, los lectores viscerales tendrán que esperar a finales de este año para conocer a fondo ambas historias.